Ordenadores zombi
08/04/2005 13:41 por
Fernando de la Cuadra
Un ordenador zombi es aquel manejado a
distancia por alguien que se ha hecho con su
control a través de un troyano. Aunque no seamos
conscientes de ello, un ordenador secuestrado
puede utilizarse para enviar masivamente spam o
realizar otras acciones perjudiciales.
Los seguidores del vudú están convencidos de que
los muertos pueden volver a la vida, y para
ello, con unos cuantos rituales, pócimas y
bailes consiguen que personas supuestamente
fallecidas revivan. Eso sí, no reviven como
personas normales, sino que se convierten en
esclavos sin voluntad que acatan todas las
órdenes del maestro que les ha resucitado. El
nombre que reciben estos muertos revividos es
zombis, aunque quizá nos suene más esa
palabra de las películas de terror que de la
brujería caribeña.
¿Y qué tiene que ver el nombre de una revivido
con los ordenadores? Pues sencillamente que
puede que tengamos en casa o en la oficina un
ordenador convertido en un zombi. Y no me
refiero a los ordenadores que creíamos
estropeados y vuelven a la vida tras un paso por
el servicio de reparación, sino a ordenadores
que por culpa de software malicioso se
convierten en esclavos sin voluntad al
servicio de un hacker.
El proceso para conseguirlo es muy sencillo:
basta con que abramos un correo electrónico con
un troyano, que descarguemos un supuesto
plug-in para poder acceder a algún sitio
o cualquier otra acción típica cuyo resultado es
la infección por un virus. Sin embargo, el
software que va a convertir en un zombi el
sistema no va a mostrarnos ningún mensaje
especial, ya que quiere pasar desapercibido
ante el usuario el mayor tiempo posible.
Los peligros de perder el control del PC
Al software que va a dejar nuestro ordenador
esclavizado se le puede incluir, sin problemas,
en las definiciones tradicionales de software
malicioso. Como el Caballo de Troya, al software
que secuestra nuestro ordenador le hemos dado
vía libre nosotros mismos, y en cuanto nos
despistamos, se activa y permite a otra persona
llevar a cabo distintas acciones. Las
consecuencias de un ordenador secuestrado de
esta manera son muchas, todo depende de las
ganas de hacer maldades que tenga la persona que
nos ofreció ese software.
En unos casos, el ordenador zombi se convierte
en un emisor de mensajes de correo electrónico,
un spammer en toda regla.
Generalmente, el spam trata de ocultar su
origen real y, evidentemente, nuestros
mensajes de correo electrónico no tienen por qué
ocultarlo. El spam que envíe lo hará con
nuestro nombre y dirección de correo, lo que
nos va a suponer, en primer lugar, una lluvia de
correos inmensa, entre direcciones erróneas y
quejas de los usuarios. Pero eso no es todo:
además se nos puede echar encima la ley, ya que
los spammer se ocultan para no ser
detectados fácilmente, y nosotros estamos
ofreciendo todas las facilidades para que nos
encuentren.
Otra consecuencia peligrosa es que estén
utilizando nuestro ordenador para lanzar un
ataque a otro sistema. Si un hacker
tiene acceso a nuestro PC, puede introducir
alguna orden en él para que lleve a cabo
determinadas acciones, como podría ser un ataque
de Denegación de Servicios (DoS, Denial
of Services). Al igual que en el caso del spam,
a ojos de la ley somos nosotros los que estamos
llevando a cabo el ataque, no el hacker
que dio la orden.
Sepa si su ordenador es un zombi
Hay muchas más acciones que pueden llevarse a
cabo, las que he mencionado son las más
habituales en el caso de los ordenadores
convertidos en zombis. Todo depende de la
habilidad del hacker o de las intenciones
que tenga. Los ordenadores zombis tienen un
software que escucha una comunicación por un
puerto determinado, que no interfiere la
comunicación TCP/IP. Esta comunicación es la que
hace al ordenador enviar el correo electrónico,
lanzar un ataque, esconder al hacker,
etc.
En la práctica, hay 65.536 puertos distintos
para que las aplicaciones se comuniquen entre
sí. En un ordenador zombi, además de los puertos
normales que utilizan las aplicaciones conocidas
(como hemos visto antes), puede que tengamos a
la escucha otras aplicaciones por otros puertos.
Un firewall se encarga, entre
otras cosas, de hacer que únicamente los puertos
estándar sean utilizados y, en caso de que se
inicie la escucha por un puerto extraño, avisa
al usuario.
Para evitar que se produzcan estas escuchas,
debe tenerse instalado en el ordenador un
sistema que proteja no solamente contra virus,
sino contra todo tipo de código malicioso y
contra los intrusos que, aprovechando algún
puerto abierto en nuestro equipo, intenten
convertir nuestro sistema en un zombi
informático.
Para ver qué puertos están abiertos y qué
están haciendo con qué ordenador, existe en
Windows una herramienta muy útil, llamada
NETSTAT. Este comando, heredado de Unix, nos
permite comprobar el estado de los puertos de
nuestra conexión TCP/IP. Basta con teclear en
una ventana MS-DOS “NETSTAT” y nos mostrará la
información referente a qué puertos están
escuchando, cuáles tienen simplemente una
conexión establecida, o cuáles están esperando
datos.
Una vez que nuestro ordenador tiene una
aplicación que lo secuestra y un puerto a la
escucha, pasa a estar en manos del hacker.
Y no seremos sólo nosotros. Existen incluso
redes completas de ordenadores zombis bajo
las órdenes de un hacker. Pueden ser
decenas o cientos de ordenadores con un
bot (como también se les llama a los
programas para esclavizar PC).
No debemos bajar la guardia. Aunque pueda
parecer increíble, en el año 2004 se han
detectado más bots que cualquier otro
tipo de código malicioso. Ya se cuentan por
miles los especímenes de malware con la
palabra bot en su nombre, y con cientos
de versiones de los mismos. Su código fuente
está en Internet, por lo que muchos desalmados
lo modifican y distribuyen, seguramente
aprovechando una red de ordenadores zombis.
La solución, como ya hemos dicho en muchas
ocasiones, pasa por un antivirus (que no
sólo detecta y elimina virus, también bots
y otro malware) que incorpore, además, un
firewall. Además, será muy útil contar en
nuestro sistema de defensa con algún tipo de
tecnología preventiva, que sea capaz de
detectar todo tipo de malware desconocido.
es Editor Técnico
Internacional de Panda Software |
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Las amenazas de seguridad aumentarán durante 2005
En el año 2005, las amenazas de virus, códigos maliciosos y 'spyware'
serán incluso mayores que en el 2004, y los métodos de robo de
información confidencial serán más avanzados, según han advertido los
especialistas.
Las principales amenazas para los usuarios informáticos en el 2004
fueron el 'spyware', virus transportados por correo electrónico y código
malicioso relacionado con "correo basura", situación que se agravara en
el 2005 con el incremento de la complejidad de los programas.
La empresa de seguridad informática McAfee ha indicado que las 10
principales amenazas del 2004, tanto en forma de virus como otros
problemas, fueron 'adware-180', 'adware-gator', 'exploit-byteverify', 'exploit-mhtredir',
'js/noclose', 'w32/bagle', 'w32/mydoom', 'w32/netsky', 'w32/sasser' y
'w32/sdbot'.
"McAfee anticipa que el 'adware' y contenido no deseado, transmitido a
través de correo electrónico e Internet, continuará aumentando en el
2005 con programas cada vez más complejos", ha señalado la empresa
informática.
"Las amenazas estarán combinadas con contenido como 'spam' y 'phishing'
(creación de páginas de Internet falsas para robar datos confidenciales)
a medida que el año progresa. Se prevé que los esquemas de 'phishing'
exitosos seguirán aumentando en el 2005 debido a la falta de conciencia
de los consumidores".
En el 2004, los ataques de virus con una valoración de peligro
intermedio o grave aumentaron "de forma drástica" con respecto al 2003,
pasando de 20 en ese año a 46 en los pasados 12 meses, según McAfee.
En los seis primeros meses del 2004, cada día se descubrieron una media
de 50 nuevos virus y a finales del año el número de programas maliciosos
o 'malware' era de 17.000.
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Datos nada inocentes
Muchos organismos públicos, ONGs y empresas privadas de todo el
mundo están dedicando sus esfuerzos a conocer el impacto de Internet
en los menores de edad y cómo protegerlos contra sus efectos
nocivos. Entre ellos destaca la organización Save the Children que
ha colaborado con nosotros en la elaboración de estas páginas. ¡Abre
los ojos a la realidad, tus hijos pueden estar en peligro!
1.
El 25% de los niños con cinco años usan Internet.

Ya en el año 2001, el 25% de los niños de 5 años de Estados
Unidos usaba Internet. Este porcentaje llegaba hasta el 75%
en las edades comprendidas entre los 15 y los 17 años. Unos
datos sorprendentes, aparecidos en el estudio “Computer and
Internet Use by Children and Adolescents in 2001”, llevado a
cabo por U.S. Department of Education, Institute of
Education Sciences, y que reflejan la temprana edad
en la que los niños comienzan a navegar por Internet, así
como la importancia que tiene este medio entre los
adolescentes.
2.
En el año 2004 ya hay navegando más niños que adultos.

“ Los niños han sobrepasado a los adultos en el acceso
promedio a Internet”. Esta es una de las conclusiones a
las que ha llegado la Asociación para la Investigación de
Medios de Comunicación tras realizar en 2004 la “Sexta
encuesta AIMC a usuarios de Internet”. Los datos hacen
referencia a que la mitad de las personas que navegan por
Intenet son niños entre los 8 y los 13 años.
La mayoría de estos niños accede desde casa y los servicios
de Internet que más utilizan son navegar por la web, chatear
y jugar a través de la red.
3.
El 44% de los menores se ha sentido acosado sexualmente por
Internet.

Según el estudio “Seguridad infantil y costumbres de los
menores en Internet”, divulgado en España por el Defensor
del Menor en el año 2002, un 44% de los menores que navegan
con regularidad, se han sentido acosados sexualmente
en Internet en alguna ocasión y el 11% reconocía
haber sido víctima de esta situación en diversas ocasiones.
En otros casos, las ofensas pueden tomar la forma de
insultos por parte de otros internautas o de correos no
solicitados con contenidos desagradables.
Además, el 14,5 % de los menores encuestados ha
concertado una cita con un desconocido a través de
Internet y un 8% lo ha hecho en más de una ocasión. Un 10%
de estos jóvenes se presentaron solos a estas citas e
incluso algunos (7%) no avisaron a ninguna otra persona
sobre su intención de acudir a dicha cita.
4.
Un 28% de los menores visita páginas pornográficas.
Según el estudio citado en el epígrafe anterior, un 19% de
los menores entra en páginas pornográficas en ocasiones y un
9% lo hace con frecuencia. Este mismo estudio también reveló
otros datos sobre los hábitos de consulta de
contenidos peligrosos para la infancia:
- menores que visita páginas de violencia: 38%
- menores que entran en páginas con contenido racista
y/o xenófobo: 16%
- menores que acceden a chats específicos sobre sexo:
26%
5.
El 50% de los menores navega solo.

En el año 2003, el estudio “Internet segura” de la Fundació
Catalana per a la Recerca ponía de manifiesto que la mitad
de los menores entrevistados navegaba sin compañía. El mismo
estudio incidía en el riesgo que esta situación puede
suponer para los niños y niñas dada su preferencia por los
chats. Sumergidos en las conversaciones escritas de los
chats, podría resultarles difícil identificar con precisión
la identidad real del interlocutor; e
incluso podrían trasladar a la vida real esta comunicación
virtual con impredecibles resultados.
También menciona este estudio el riesgo de que los niños
visiten solos las páginas de juegos, muchas de ellas
piratas, que suelen contar con una mayor presencia
de publicidad pornográfica en ventanas emergentes
(pop up’s). Este tipo de ventanas se abre automáticamente en
la página, mostrando de forma directa imágenes
potencialmente ofensivas para el menor.
El uso de Internet por los niños sin una persona que los
acompañe también puede afectarnos gravemente al bolsillo. La
Asociación de Internautas ha detectado el aumento de
incidencias de los “dialers porno”: programas que ofrecen
contenidos pornográficos sin necesidad de utilizar tarjetas
de crédito. En realidad estos programas realizan una
conexión telefónica desde el ordenador, a través de módem,
marcando un número de teléfono de tarificación especial,
mucho más cara que la habitual, con el consiguiente
incremento desmesurado de la factura telefónica.

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